El Camí de Cavalls es un sendero histórico de unos 185 kilómetros que da la vuelta completa a Menorca siguiendo la costa. Está dividido en 20 tramos, homologado como sendero de gran recorrido GR-223 y se puede recorrer a pie, en bicicleta o a caballo. No hace falta hacerlo entero: muchos visitantes eligen tramos sueltos como excursiones de un día. En esta guía te contamos su historia, cómo se organiza, cuándo hacerlo y qué tramos son más cómodos si te alojas en Maó.
El Camí de Cavalls nació como camino defensivo: servía para conectar las torres de vigilancia y las fortificaciones repartidas por el litoral y para mover tropas cuando la isla era objetivo de piratas y potencias enemigas. Su fecha exacta de origen no está clara, aunque se sabe que ya existían tramos en el siglo XVI. De ahí viene su nombre, ligado a los caballos con los que se patrullaba la costa.
Durante el siglo XX el camino se deterioró y muchos tramos quedaron cerrados al paso. La movilización popular en defensa del sendero llevó a la aprobación de la Llei del Camí de Cavalls en el año 2000 y, tras un largo proceso de acuerdos y expropiaciones —el trazado cruza unas 120 fincas privadas—, el recorrido volvió a abrirse íntegramente en 2010. Hoy está declarado Bien de Interés Cultural y es uno de los grandes itinerarios de naturaleza de España.
El sendero está dividido en 20 tramos oficiales, que funcionan más como divisiones técnicas que como etapas cerradas: cada caminante adapta las jornadas a su ritmo. Muchos tramos terminan en calas sin servicios ni alojamiento, así que lo habitual es plantearlos como excursiones de ida y vuelta o combinarlos con transporte.
El paisaje cambia radicalmente según la zona:
Maó es un punto de partida cómodo, porque el kilómetro 0 del Camí de Cavalls está en su puerto y varios tramos quedan a pocos minutos:
Alojarse en un mismo sitio y desplazarse cada día al inicio del tramo evita el mayor problema logístico del Camí: la escasez de alojamiento a lo largo del recorrido, sobre todo en la costa norte.
La primavera y el otoño son las mejores épocas: temperaturas suaves, luz excelente y mucha menos gente. En julio y agosto el calor aprieta y buena parte del trazado no tiene sombra, así que conviene salir a primera hora. En invierno el camino sigue siendo practicable y se disfruta en soledad, aunque la tramontana puede soplar con fuerza en la costa norte.
La fórmula más cómoda es fijar una base y hacer los tramos como excursiones de un día. En JUME URBAN ROOMS, en pleno centro de Maó, estarás a un paso del kilómetro 0 del Camí de Cavalls y bien conectado con el resto de la isla para llegar a los demás tramos. Reserva tu estancia y descubre Menorca paso a paso.
El Camí de Cavalls tiene unos 185 kilómetros y está dividido en 20 tramos oficiales que rodean por completo la isla de Menorca.
Depende del ritmo. Quien lo hace de una vez suele emplear entre 10 y 14 días, agrupando los 20 tramos en jornadas más largas. También se puede recorrer por tramos sueltos, como excursiones de un día.
Es un recorrido circular, así que se puede empezar en cualquier punto, pero el kilómetro 0 está en el puerto de Maó, donde arranca el primer tramo hacia Es Grau.
Sí, está habilitado para recorrerlo a pie, en bicicleta de montaña o a caballo. Algunos tramos rocosos o arenosos, sobre todo en la costa norte, obligan a bajarse de la bici.
La primavera y el otoño. En julio y agosto hace mucho calor y buena parte del recorrido carece de sombra y de fuentes de agua.
Sí. Está marcado con estacas de madera cada 50-100 metros y con paneles informativos al inicio de cada tramo, además de la señalización propia del sendero GR-223.
C/ Concepció, 6 · 07702 · Mahón · Menorca, Islas Baleares
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