Las playas del norte de Menorca son la cara más salvaje de la isla: arena dorada o rojiza, roca oscura, islotes frente a la orilla y paisajes que no se parecen en nada a las calas blancas del sur. Muchas se alcanzan solo a pie y no tienen servicios, lo que las mantiene tranquilas incluso en agosto. En esta guía te contamos cuáles son las mejores, cómo llegar a cada una, por qué la arena tiene ese color y qué hay que mirar antes de salir de casa.
La respuesta está en la geología. El norte de la isla está formado por materiales mucho más antiguos que el sur, con roca rica en hierro que al erosionarse tiñe la arena de tonos dorados, rojizos y casi cobrizos. Por eso el contraste es tan brusco: mientras la costa sur ofrece arena blanca de origen calcáreo y aguas turquesa de postal, el norte presenta playas de arena gruesa, roca oscura y un mar de azul más profundo. Es un paisaje más agreste, con vegetación baja moldeada por el viento y una sensación casi lunar en algunos tramos.
Las mejores playas del norte tienen un peaje: no se llega en coche hasta la orilla. Esa barrera es precisamente lo que las conserva.
Si viajas con niños o prefieres tener el coche cerca, el norte también ofrece opciones cómodas:
Desde Maó, la costa norte se abre en abanico hacia el noroeste, pero hay dos zonas a muy poca distancia:
Cavalleria, Binimel·là y Pregonda quedan a unos 45-50 minutos en coche desde Maó, y Cala Pilar algo más. Son perfectamente abordables como excursión de un día.
Esta es la clave que muchos visitantes descubren tarde. El norte es costa de tramuntana: cuando sopla viento fuerte del norte, el mar se pica, el agua se enturbia y la arena vuela. Con el mismo parte meteorológico, una cala del sur puede estar como un plato y una del norte impracticable. Antes de conducir 50 minutos, mira la previsión de viento y decide: si sopla tramuntana, cambia de costa; si el viento viene del sur, el norte estará espectacular y prácticamente vacío.
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Cala Pregonda es la más valorada por su arena rojiza, sus islotes y su entorno virgen. Como alternativas destacan Cala Pilar, por su aislamiento, y Cavalleria, por ser amplia y más accesible.
Solo a pie. Se deja el coche en el aparcamiento gratuito de Binimel·là, se cruza esa playa y se sigue el Camí de Cavalls unos 25-30 minutos. No hay acceso en coche ni servicios en la cala.
Porque la roca del norte de la isla es mucho más antigua que la del sur y es rica en hierro. Al erosionarse tiñe la arena de tonos dorados y rojizos, muy distintos de la arena blanca calcárea del sur.
No en verano. Del 1 de junio al 30 de septiembre el acceso en vehículo particular está prohibido y hay que usar el autobús lanzadera que sale de la estación de autobuses de Maó.
Mayo, junio y septiembre son los mejores meses. Conviene consultar siempre la previsión de viento: con tramuntana fuerte el mar se pica y es mejor cambiar a la costa sur.
Sí. Binimel·là tiene aparcamiento y restaurante, y Arenal d'en Castell y Son Parc son playas familiares con todos los servicios.
C/ Concepció, 6 · 07702 · Mahón · Menorca, Islas Baleares
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